lunes, 22 de julio de 2019

Un pequeño ovillo para un gran proyecto

¡Buenos días!

Lo primero, pedir disculpas por haber roto el ritmo de publicación en el blog. Pero tengo un buen motivo.

El 5 de julio nació Héctor. El 5 de julio nuestra vida cambió para siempre. Lo cierto es que intenté dejar entradas programadas para tener un margen de maniobra, pero no quedé contenta con el resultado.

Me paso media vida organizando el tiempo que dedico al trabajo para rendir más, al igual que hago con el blog. Pero las semanas previas al parto me ha costado más: a pesar de llevar un embarazo genial me costaba estar tanto tiempo sentada.

Pero bueno, la parte positiva es que ahora tengo un par de entradas casi listas para publicar. Así que cuando vuelva en septiembre (mi "baja maternal"), tendré parte del camino hecho.

Nos está costando adaptarnos, porque todos tenemos nuestra personalidad y a veces chocan. Pero es lo normal.

Así que, sin más, te doy las vacaciones de verano. Que el peque tiene hambre y ahora mismo esa es mi prioridad.

¡Hasta septiembre!